Fin de año con espíritu HYGGE

Hygge, pronunciado hu-ga, es el secreto danés para la felicidad y esta felicidad se esconde en las pequeñas cosas. Te invitamos a Vivir hygge con Wolf a través de pequeños gestos que te ayudarán a vivir el cierre de año con la mejor vibra en tu casa.

Crea una atmósfera acogedora

Los daneses están obsesionados con el interiorismo porque nuestras casas son nuestro “templo” y todo lo que necesitas para ser feliz en ella es un rincón acogedor donde disfrutar un buen café y tu lectura preferida. Diseña tu espacio con presencia de elementos que te brinden espacialidad y cercanía, puede ser una combinación de elementos significativos para ti y toques esenciales para el relajo, como poufs, cojines, alfombras.

Ten un kit de auto-cuidado de emergencia

En vez de llegar a casa luego de un duro día y terminar viendo Netflix, invítame a un ritual de auto-cuidado que te ayude a desconectar de tu día. Te recomendamos un kit que contenga: velas, un buen chocolate, una infusión de hierbas, un chal o manta, un cuaderno de dibujo, un libro o un álbum de fotografías. Todas las cosas que te permitan relajar conscientemente.

Aprende un oficio

Tejer, escribir poesía, hacer cerámica, jardinería, ilustrar es súper hygge, desde su precisión, calman a muchas personas. Los oficios nos mantienen enfocados y son especialmente entretenidos si los compartimos con amigos o en familia. Intenta pintar, hacer collage, aprender carpintería o hacer bolsas de hierbas aromáticas, entre muchos otros.

Comparte un momento Hygge

La comida hygge tiene que ver con el placer. Piensa en galletas, postres y tortas. (“Todos amamos los dulces” dice nuestro equipo. “No hace falta que se vean profesionales, lo que importa es que esté hecho con cariño”) Comida rica, incluso más hygge mientras lo compartes. ¿Ideas? Junta de galletas por la tarde en vez de comida por la noche , donde cada uno de tus amigos lleve un tipo diferente.

Sé consciente del presente 

Una comida y una larga sobremesa con amigos podría ser hygge, pero lo que diferencia a los daneses es que son capaces de identificar y nombrar ese momento de bienestar. Saben que está sucediendo y lo están disfrutando, algo así como un mindfulness permanente al estilo nórdico. 

Practica la gratitud

Hygge y gratitud van de la mano.  Esta filosofía significa agradecer las pequeñas cosas, como un paseo en bici, un día soleado, una brisa bajo un árbol, una buena taza de té o volver a ver tu película favorita.